Entre helechos

PLEUROSORUS: UN MEDITERRÁNEO UNIVERSAL DESDE RONDA

Hacia 1849 Bourgeau recolectaba en el Puerto del Viento, cerca de Ronda (en donde está tomada esta fotografía) este pequeño, anciano y raro helecho. Aparece en pequeñas poblaciones por algunos macizos de las sierras béticas y el Atlas. Pero Pleurosorus hispanicus, tiene dos hermanos casi gemelos, uno en los Andes chilenos P. papaverifolius, y otro en Nueva Zelanda y sur de Australia, P. rutifolius. El hispanicus es el más antiguo ya que sólo tiene dos dotaciones cromosómicas, mientras que sus hermanos tienen cuatro. ¿Porqué tanta distancia entre ellos? En sus tres localizaciones el clima coincide en ser mediterráneo de media montaña, pero como llegaron hasta allí es todo un enigma difícil de resolver.


MÁRQUEZ MOYA DESDE NUEVA ZELANDA NOS ENVÍA ESTAS INTERESANTES IMÁGENES

Desde el Reino Holantártico, justo en nuestra antípoda, Ana Luz Márquez Moya nos envía estas fotografías de un curioso Cardiomanes reniforme, en cuyo reborde aparecen dispuestos los esporangios. 
Nos ha prometido imágenes de los espectaculares bosques de helechos arborescentes.
Muchas gracias y buena expedición!


EL MAQUIAVÉLICO HELECHO ÁGUILA
Durante la práctica de campo a Valdeinfierno, pudimos observar tal vez la planta invasora y con más pérfida estrategia vital del planeta. Su objetivo: colonizar en exclusividad todos los continentes, sin prisa y de manera silenciosa, habiéndose ganado el apodo de “Gremlins vegetales”, rememorando las criaturas malévolas de la mitología sajona, que se caracterizan por su capacidad de sabotear cualquier maquinaria, y que recuperó Spielberg. 
Apareció a principios del Terciario y poco a poco ha ido invadiendo lentamente los ecosistemas terrestres, desde los círculos polares a los desiertos. Sus raíces llegan a superar en profundidad, gracias a sus rizomas, a las de cualquier otra planta; se extiende una misma planta por decenas de hectáreas; su sombra por la disposición de sus frondes evita que crezca cualquier otra especie bajo ella; si se le quema rebrota con más fuerza y entonces produce esporas que le ayudan a colonizar nuevos territorios; no tiene herbívoros, y el que la ingiere sufre avitaminosis y proliferación de tumores…
Pteridium aquilinum es considerada una planta tóxica global no solo por su amplia distribución geográfica, sino también por las intoxicaciones que produce en varias regiones ganaderas del orbe, en particular las ocasionadas por su potencial carcinogénico tanto en animales como en el hombre. Es una de las 5 plantas más comunes del planeta. Algunos autores lo consideran como uno de los mejores ejemplos de la respuesta del reino vegetal al uso inadecuado de la tierra por parte del hombre. Se considera la única planta superior causante directa de cáncer en los animales de granja, de forma natural la que se ha transformado en la maleza más importante del mundo, no sólo por su distribución sino también por lo difícil de su erradicación” (E Marrero FazI & A Calderón Tobar,2012).
Hasta se ha merecido ser el protagonista oculto de una película: The Happening (El incidente), sexto largometraje (2008) del director M. Night Shyamalan (más conocido por su obra El sexto sentido). Trata la historia de una familia que huye de misteriosos ataques que ocurren en varias ciudades del este de los Estados Unidos, a medida que avanza la película se va descubriendo el origen de los ataques. Para Elliot Mooreel Profesor de Ciencias en el Instituto de Filadelfia, lo más importante es encontrar el modo de escapar de este misterioso y letal fenómeno. É,l con su familia, huye hasta las tierras de labranza de Pennsylvania, donde esperan estar a salvo de los horribles y cada vez más frecuentes ataques. Aunque muy pronto queda claro que nadie y en ninguna parte está seguro. Este aterrador e invisible asesino no puede ser evitado. Es únicamente cuando Elliot empieza a entender la verdadera naturaleza de de lo que está acechando ahí fuera (y lo que ha desatado esa fuerza que amenaza el futuro de la humanidad), cuando descubre un atisbo de esperanza ...
¿Sería el Maquiavélico Pteridium el responsable de "El incidente"? Y es que recientemente se ha comprobado que lo que hasta ahora pensábamos que eran unas inofensivas glándulas nectaríferas, se tratan en verdad de cápsulas de “veneno” que estallan todas las de las frondes que ocupan un bosque a la vez, cuando detectan alguna amenaza para la especie. La nube tóxica parece generar importantes enfermedades pulmonares.


HELECHOS ARBORESCENTES EN TERCEIRA
por Pedro Rueda

CRÁTER EN VERDE
(por MM Trigo #iamabotanist #ferns)
Esta es la gruta de Algar do Carvao, en la isla de Terceira. En realidad es un cráter visto desde abajo. En el interior de la boca crecen una buena cantidad de helechos y briófitos de todo tipo.
Una alegría para la vista.


BUEN OTOÑO PARA LOS HELECHOS
(por Tamara Rey) 




El otoño de 2014 se está caracterizando por unas temperaturas altas y abundancia de precipitaciones, de ahí que además de setas en nuestras sierras sea posible ver elegantes helechos, como este Polypodium cambricum en unas fisuras calizas de las Sierras de#Alfarnatejo.




EL HOMBRE DE LA CIÉNAGA, LAS PALMERAS Y ... LOS HELECHOS 
(NUESTRO HUMILDE HOMENAJE A GARCÍA MÁRQUEZ)
El ambiente de la ciénaga, con sus palmeras y especialmente con sus helechos constituyen un factor común en la obra de García Márquez. Valga como ejemplo que de las 38 portadas de "Cien años de soledad", publicadas hoy por El Huffingnton Post (http://www.huffingtonpost.es/2014/04/17/portadas-de-cien-anos-de-soledad_n_5151987.html?utm_hp_ref=mostpopular) la ciénaga y los helechos aparecen como los elementos referenciales más frecuentes.
Una curiosidad: en la literatura hispana generalmente las escritoras siempre vinculan los helechos con la muerte y el luto, así lo vemos en “La velada del helecho o el donativo del diablo” de Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda o en aquellos versos de Gabriela Mistral en donde un fantasma/almita con sombra de helecho vagaba por la Tierra; mientras que para ellos deviene en símbolo de un centro irradiador de vida en medio de la noche. Así los veía Gabo.
Este es nuestro humilde pero sincero homenaje a quien tanto hizo por la lengua que nos une.



EPIFITISMO: PULIPULIS (Polypodium cambricum) SOBRE UN QUEJIGO MORUNO (Quercus canariensis
por TREMISTRÓCOLES TREMIS


EL HELECHO REAL (Osmunda regalis)
MÁS QUE REAL IMPERIAL



El helecho real (Osmunda regalis) es tan primitivo que se extiende por buena parte del planeta, habitando tan sólo en las riberas de ríos y arroyos con ambiente húmedo y templado. Precisamente su primitividad puede observarse en que las esporas no se producen en el envés de las hojas, como ocurre en los helechos más avanzados, sino que van a ser los extremos de sus grandes frondes los que se vuelvan fértiles y produzcan esas singulares crestas, desde las que poder diseminar millones de esporas.

EL RECUERDO DE LA ULTIMA GLACIACIÓN

Nuestras Sierras también se vieron afectadas por las glaciaciones, dando cobijo a muchas especies vegetales del Norte de Europa que se replegaban hacía el Mediterráneo, mucho más cálido. Tras la última glaciación, con la retirada de las nieves, las especies más habituadas a un período anual gélido, volvieron a emigrar hacia el Norte, pero algunas quedaron como testigos de aquella época acantonadas en las altas cumbres de nuestras montañas. En esta foto de RNM115 podemos ver uno de los pocos ejemplares de un helecho (Gymnocarpium robertianum), típicamente eurosiberiano (clima continental), que se mantiene en algunas grietas de nuestra Sierra Tejeda.


UN HELECHO EN EL METRO

En abril de 2010 durante la construcción del Metro de Málaga, entre dos muros pantallas creció este ejemplar de culantrillo (Adiantum capillus veneris). Antes de colocar la losa de cubierta conseguimos trasplantar uno de los ejemplares, que ya cumple tres años "ex situ". Los "cabellos de venus" se han revelado recientemente como unos excelentes acumuladores del arsénico que se pudiera encontrar en el suelo, de hecho se le atribuye ahora la responsabilidad de la pérdida de un colaborador de Darwin, el cual tomaba grandes ingestas de infusiones de culantrillo, al que se le asignan varias virtudes, entre otras para las vías respiratorias.


INTERESANTE HALLAZGO: LA LOCALIDAD MÁS ORIENTAL DEL SUR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA DE LA CALAGUALA 

Pocos días antes de la publicación de la anterior entrevista, los académicos Cabezudo y Casimiro-Suriguer descubrían una pequeña población de calaguala (Davallia canariensis) en la cuenca del río Guadaiza (Benahavis). Este helecho, reliquia de la flora tropical del Terciario, tiene la necesidad de elevadas temperaturas y alta humedad. Esta escueta población resulta ser la más oriental conocida hasta el momento del Sur de la Península Ibérica.


DESCUBREN UN GÉNERO NUEVO DE HELECHOS EN EL CERRO DE LA MUERTE (COSTA RICA) Y SE LO DEDICAN A LADY GAGA: Gaga germanotta.

Algo tan inusual en la pteridología como describir un nuevo género, se puede convertir en un acto singular. Kathleen Pryer, profesora de Biología y directora del herbario de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, en Estados Unidos explicó que la denominación del nuevo helecho descubierto recientemente responde a una manera de hacerle “honor a una artista que ha enarbolado la bandera de la igualdad, el respeto a la diversidad y a la libertad personal”. En total Fay-Wei Li, Kathleen M. Pryer y Michael D. Windham describen el género Gaga con siete especies también centroamericanas algunas de las cuales habían sido incluidas hasta ahora en el género Cheilanthes: G. marginata, G. hirsuta, G. kaulfussii, G. angustifolia, G. cuneata, G. harrisii y G. germanotta, esta última en la que por epíteto específico lleva el apellido de la cantante: Stefani Germanotta. 
Ahí es ná ...


Vandenboschia speciosa (Willd.) Kunkel
Gustavo Carreras fue el ilustrador en 1981 de la "Flora Pteridofítica de Andalucía"
de Salvo Tierra, y más tarde de la "Guía de Helechos" del mismo autor.
 Entre otras magníficas láminas se encuentra esta de Vandenboschia speciosa,
 conocido como "helecho film" por sus delgadísimas frondes.
En 1998 Begoña Garrido y Rosario Hidalgo daban a conocer
su existencia en nuestra provincia a través de la publicación del hallazgo
en Acta Botánica Malacitana.



26 de Marzo de 2013

La estrategia del helecho águila
 o 
el triunfo de la humildad sobre la ambición


Era Oscar Wilde el que decía que la ambición era el último refugio del fracaso, y Montesquieu el que sentenciaba que las personas no eran desdichadas a causa de la ambición, sino porque esta los devora, como demostraba Shakespeare en Macbeth. La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles, por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse (Jonathan Swift).

Hace 25 años escribí mi primer artículo de divulgación científica para el Diario Sur, y no se me ocurrió otra cosa que hablar sobre un helecho, Pteridium aquilinum, vulgarmente conocido como helecho común o helecho águila. Es ese helecho que aparece extensivamente debajo de muchos bosques del mundo, y como no de los nuestros, pero que nos viene a la mente con la imagen del pescado fresco depositado sobre sus coriáceas frondes.

El artículo lo titulé “Maquiavélico Pteridium” buscando una analogía entre la estrategia vital de esta especie y los principios rectores que el politólogo y estratega florentino marcaba para ser un gran príncipe. Recuerdo que por las mismas fechas de mi publicación, en la prensa británica apareció otro extenso artículo pero esta vez bajo el más simpático título “Gremlins vegetales”, rememorando las criaturas malévolas de la mitología sajona, que se caracterizan por su capacidad de sabotear cualquier maquinaria, y por entonces de moda gracias a Spielberg. Así en el artículo británico se describían las importantísimas pérdidas económicas del sector ganadero de Irlanda por culpa de este helecho, y los costosísimos medios empleados en su erradicación no sólo sin éxito, sino que habían servido para extender aún más el territorio de la especie por aniquilación de sus competidores, sin sufrir el ni un solo rasguño. 

Hay que decir que el Helecho águila, lleva sobre la faz del planeta casi tanto tiempo como las cucarachas, y como se ha demostrado parece capaz, incluso, de sobrevivirlas. El objetivo del “helecho águila”, en una lectura evidentemente lamarckista, es ser el príncipe, en exclusividad y sin prisas, de las tierras emergidas del planeta.

A riesgo de que se valore como una “hilada y laboriosa nadería” tal como hiciese Borges con la obra de Gracián, a modo de decálogo sintetizo los principios estratégicos del helecho águila, no para que sea seguido como conducta para el éxito personal o empresarial, como nos propone Hovey, sino para que con ojo avizor, nos cuidemos de las pérfidas intenciones de los que por ambición gustan de poder. Y es que en el desprecio de la ambición se encuentra uno de los principios esenciales de la felicidad (Voltaire).
  1.  Hunde las raíces más profundamente que los demás.
  2.  Se agradable, más no seas atractivo.
  3.  No ofrezcas lisonjas esperando recompensas, depende exclusivamente de ti.
  4.  Extiéndete por territorios pobres, son más abundantes que los ricos.
  5.  No dejes vivir nadie a tu sombra.
  6. Avanza con tranquilidad, sin que se perciba.
  7. Disemina tus semillas solo después de las catástrofes.
  8. Aunque seas grande, el más grande, que no se aprecie.
  9. No ataques, pero defiéndete con el más letal de los venenos, aunque sea lento.
  10. Defiéndete repitiendo la información.

25 años más tarde


". Pteridium aquilinum es considerada una planta tóxica global no solo por su amplia distribución geográfica, sino también por las intoxicaciones que produce en varias regiones ganaderas del orbe, en particular las ocasionadas por su potencial carcinogénico tanto en animales como en el hombre. P aquilinum es un helecho ancestral ampliamente distribuido y se señala que resulta una de las 5 plantas más comunes del planeta. Algunos autores lo consideran como uno de los mejores ejemplos de la respuesta del reino vegetal al uso inadecuado de la tierra por parte del hombre. Se considera la única planta superior causante directa de cáncer en los animales de granja, de forma natural la que se ha transformado en la maleza más importante del mundo, no sólo por su distribución sino también por lo difícil de su erradicación.
...
De ahí que la problemática existente es muy preocupante no solo en términos de la salud del rebaño sino que detrás de ello están en riesgo los consumidores al ingerir los productos alimenticios que forman parte de la dieta básica de la población contaminada con el PT. Aparejado a esta problemática también se señala el consumo directo de Pteridium aquilinum (bracken-fern) como fuente de alimento lo que está asociado con alta incidencia de cáncer gástrico en el hombre"

Evangelina Marrero FazI & Ángela Calderón Tobar (2012) 
Plantas tóxicas e inocuidad alimentaria: Hematuria Enzoótica Bovina por 
Pteridium spp. un problema relevante de salud. 
Rev. Salud Anim. Vol. 34 No. 3: 137-143


¿Sería  el Maquiavélico Pteridium el  responsable de "El incidente"?


Página oficial del film http://www.thehappeningmovie.co.nz/


The Happening (El incidente) es el sexto largometraje (2008) del director M. Night Shyamalan (más conocido por su obra El sexto sentido). Trata la historia de una familia que huye de misteriosos ataques que ocurren en varias ciudades del este de los Estados Unidos, a medida que avanza la película se va descubriendo el origen de los ataques. Para Elliot Mooreel Profesor de Ciencias en el Instituto de Filadelfia, lo más importante es encontrar el modo de escapar de este misterioso y letal fenómeno. El con su familia huye hasta las tierras de labranza de Pennsylvania, donde esperan estar a salvo de los horribles y cada vez más frecuentes ataques. Aunque muy pronto queda claro que nadie y en ninguna parte está seguro. Este aterrador e invisible asesino no puede ser evitado. Es únicamente cuando Elliot empieza a entender la verdadera naturaleza de de lo que está acechando ahí fuera (y lo que ha desatado esa fuerza que amenaza el futuro de la humanidad), cuando descubre un atisbo de esperanza ...



PRÓLOGO a EL AUDITOR DE HELECHOS de Juan Manuel Calvo (Ed. Ámbito)


Certificado preliminar acerca del oficio de Auditor de Helechos


Lengua de ciervo, calaguala, helecho hembra, doradilla, cola de caballo, pinchuita, helecho macho, pulipuli, helecho real, nido de ave, cuerno de ciervo, rosa de Jericó, helecho águila, etc. Helechos, todos helechos. Más de doce mil especies en el planeta. Más de la mitad en peligro de extinción atrapados en la amenaza de la tala anual de cientos de hectáreas de bosque tropical.
Hace más de trescientos millones de años, en el Carbonífero, bajo un clima cálido y muy húmedo, más de un millón de especies de pteridófitas poblaron todos los rincones de la Tierra. Eran los reyes del planeta, recreando todas las formas posibles de hojas, de tallos y de raíces, capaces de competir en una armónica naturaleza ciclópea. Lo grande era posible en un planeta sacudido de cataclismos, de transgresiones marinas, de permanente actividad volcánica.
Los helechos tenían el derecho a trazar los distintos planes básicos de todas las plantas que han poblado y pueblan nuestro planeta, porque hace cuatrocientos veinte millones de años, cuando la Tierra aún no poseía ese escudo protector para la vida que es la capa de ozono, y por tanto la faz del planeta era bombardeada por las más letales radiaciones ultravioletas provenientes del sol, cuando la vida no quería ni podía salir de su primigenio caldo marino, de su saco embrionario, entonces un helecho decidió la conquista de la tierra firme de los continentes, inhóspita para cualquier forma de vida. Sin duda la conquista más importante en la historia, al menos que sepamos, de nuestro universo.
Aquella primera planta era pequeña, no medía más de una decena de centímetros, una ramilla dicotómica, sin hojas y sin raíces. Su éxito radicó, como algunas gestas humanas, en asumir un profundo cambio interior, en este caso la generación de un nuevo metabolismo que le facilitara producir una serie de sustancias básicas para llevar a cabo la conquista con éxito. Necesitaba mantenerse erguida para no sobreexponerse a las radiaciones ultravioletas, necesitaba crear una película externa para no desecarse y necesitaba acumular sustancias tóxicas que la defendieran de los predadores que merodeaban por el borde marítimo como algunos peces acorazados.
El cambio metabólico dio resultado, y la lignina y sus metabolitos intermedios configuraron la base de aquel prototipo de planta terrestre. El éxito fue grande y aquella planta comenzó a colonizar el borde continental, y a medida que lo hacía iba incorporando innovaciones como la aparición de raíces y de hojas cada vez más sofisticadas, y con ello la producción de oxígeno y de ozono fue incrementándose hasta lograr que aquellos continentes estériles se convirtieran en el exponente de algo probablemente inédito en el Universo, la Vida.

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Aquel diecisiete de Julio de 1977 soplaba un fuerte viento de levante y si no fuera por el calor parecía un día de otoño. Betty y Geoffrey me esperaban en el zaguán de su casita de campo en Los Barrios, a la que habían bautizado como Finca Las Ranas. Me ofrecieron un vaso de limonada y pasamos a un gabinete en donde se mezclaban pliegos de plantas y fotografías de animales exóticos. Habían recalado allí hacía tres años, después de haber vivido muchos años en Malasia, África central y un largo periplo por otros países. Entendí por primera vez lo que significaba el verbo jubilar.
Betty, auténticamente inglesa, era botánica y se había dedicado al estudio de los helechos. Geoffrey, auténticamente escocés, era aviador y se había dedicado a fotografiar los grandes mamíferos del mundo. A pesar de que me habían puesto en sobreaviso de su desconfianza hacia los científicos españoles, por algunos casos de piratería que habían sufrido, me acogieron con toda amabilidad, gracias a la carta de recomendación de nuestro común amigo Lucas Millán. Geoffrey que hablaba un buen español se sonreía mientras me decía:  - Así que este joven caballero español quiere dedicarse a estudiar los helechos. Estáis locos – remataba ahora dirigiéndose a Betty y a mi. Betty le contestó algo en inglés que no entendí, y el se limitó a decirme que se iba a preparar un poco de cerveza escocesa para que después la probáramos.
Durante más de dos horas Betty, en una mezcla de inglés y español me contó sus descubrimientos pteridológicos, me enseñaba pliegos de plantas, artículos y libros. Y concluyó narrándome su último gran descubrimiento, hacía tan solo dos años encontró Psilotum nudum en Europa, en la Sierra del Aljibe. – Debes verlo para entender lo que es la vida en nuestro planeta. Me pintó un plano para poder llegar hasta él y antes de entregármelo me hizo prometerle dos cosas: que no lo recolectaría, solo lo observaría, y que guardaría el secreto de su localización. Así lo hice, y me marché gozoso con mi plano, un montón de libros y el compromiso de volver para probar la cerveza escocesa de Geoffrey.


Allí estaba colgado de una pared de arenisca. Tenía ante mi unas cuantas matas de Psilotum, de la planta más antigua del planeta, un descendiente directo de aquella valiente conquistadora de la tierra firme. Poco a poco me fui ensimismando tanto en la contemplación que dejé de sentir el cansancio de las ocho horas de caminata, la incomodidad de la postura, o el hambre y la sed que por entonces ya hacían mella. Y entonces algo especial empezó a ocurrir; mientras que mis movimientos se iban haciendo cada vez más lentos, todo cuanto rodeaba al viejo y sencillo Psilotum cambiaba cada vez más rápido. Vi levantarse enormes pinsapos que luego iban reduciéndose hasta convertirse en semilla, vi como se erigía una gran cordillera sobre el Estrecho de Gibraltar, pude sentir el aliento de una mamut y hasta una libélula de más de tres metros de envergadura me rozó con su brillantes alas.
Ante tanto sobresalto tardé en entender lo que estaba sucediendo, me costó comprender lo que me contaba el viejo helecho. Me estaba narrando retrospectivamente una vida de cuatrocientos veinte millones de años. La vida de la vida.


De regreso, aún absorto en tanto aprendizaje, me acordé de Borges. Me preguntaba que si él, que reconocía que las historias de los hombres respondían sólo a cuatro patrones, había escrito tan hermosos pasajes, cuanto más habría dado a la literatura si hubiese oído a este anciano helecho.
Recordaba también a mi abuela cuando me leía “La velada del helecho o el donativo del diablo” de Doña Gertrudis Gómez de Avellaneda, a la que había tenido el gusto de conocer. Y de camino aquellos versos de Gabriela Mistral en donde un fantasma/almita con sombra de helecho vagaba por la tierra. Entre tanto reparé en una curiosidad: en la literatura que conocía las escritoras asociaban los helechos con la muerte y el luto, mientras que para los poetas como Martínez Sobrino el helecho, que da título a uno de sus libros, deviene en símbolo de un centro irradiador de vida en medio de la noche.

Una semana más tarde volví a ver al viejo Psilotum. Por tres veces estuve a punto de despeñarme por aquella pared. Sentía como una advertencia de que mi segunda lección no iba a ser tan agradable. Por fin encontré ese momento en donde nuestros relojes biológicos se ajustaban en forma conveniente para iniciar la comunicación. Ahora la visión era prospectiva y los cambios iban hacia la desaparición de todo rastro de naturaleza. Su narración esta vez fue demasiado corta. Me marché apesadumbrado e inquieto porque el ancestral helecho había tallado en mi oído una frase: “conmigo vino la vida y conmigo se irá”.

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Por todo ello, y por otras muchas experiencias más, el que suscribe,

Informa a quien interese de esta obra

que es noble oficio el de auditor de helechos y que engrandece a quien lo ejerce con sabia rectitud, porque entenderá que la vida de los hombres es parte de una mayor vida, de la que depende su propia vida. Y entiéndase que esta propiedad comunicativa es exclusiva de los helechos porque jamás se dejaron convencer por más utilitarismo que aquel holístico de ser guardianes de la vida. Que nadie procure ser auditor de rododendros, ni de robles, ni de manzanos, ni de campanillas, ni de abetos, ni de las demás especies de plantas porque en su inutilidad caerán en locura irremediable.

Todo lo cual rubrico en la ciudad de Málaga el día veintisiete de Agosto del año Dos Mil y cinco

Ángel Enrique Salvo Tierra

Primeras libretas de campo








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