OPINIÓN


De Guindos y la viuda de los cien seguros

Noticias21 - 10 de Enero de 2016

Despierto al nuevo  año oyendo una entrevista al Ministro de Economía. De Guindos emite un mensaje positivo aunque distante, como los de aquellos que no se han enterado de la crisis, ni tienen un familiar en paro o desconocen lo que es la dependencia. Me quedo enganchado cuando cuenta las condiciones de la troika para el rescate financiero, que concluye sentenciando que nos obligaron a eliminar las cajas de ahorro.
Llego al metro y me acomodo en el fondo del tren, como siempre. Allí una mujer solloza vuelta de espalda. En la estación de El Torcal otra señora se sube y la reconoce. Se acerca y tras un abrazo la consuela. Por los comentarios queda claro que acaba de enviudar. Las palabras de la amiga no son suficiente alivio para tanta pena. Cuando por fin reacciona cuenta entre sollozos que su pena no es por lo pasado sino por el devenir.
Su marido había sido tan previsor que se había hecho decenas de seguros de todo tipo, pero no sería una rica heredera, ya que el beneficiario de todos aquellos seguros sería el banco. Aquella letra pequeña del seguro de vida, del de la vivienda, del de  decesos y de otros tantos, jugaban a favor de la entidad financiera en la que durante toda su vida habían confiado.
Buscamos la seguridad más que nunca, y los bancos, en su papel de vendedores a alto precio del dinero, lo saben. Por ello no es casual que detrás de cada aseguradora haya un banco. En la sociedad del bienestar se suponía que la seguridad era el mejor bien prestado por el Estado, y justo ahí es donde el poder económico está abriendo la más importante brecha social. La seguridad es un gran negocio en  todos los sectores: salud, empleo, vivienda, educación, pensión, etc. Lo que para los financieros no son más que ‘productos’, para los demás no dejan de ser necesidades.
En el siglo XV los franciscanos se rebelaron contra la usura fundando los montepíos, a la postre Cajas de Ahorro, que ofrecían seguridad a las clases obreras incentivando sus ahorros. Se extendieron por toda Europa, pero fueron siendo aniquiladas por la codicia de someter a pueblos y estados a un nuevo modelo de esclavitud. En España sobrevivirían al siglo XX, pero la nefasta gestión política de las cajas fue una magnífica coartada durante los inicios de la crisis para que se cumplieran los deseos de los prestamistas teutones: exterminarlas.
Tal vez tengamos que esperar a que alguien con voluntad franciscana acabe con la usura de estos diteros de la seguridad que son los banqueros de hoy.

Salvo Tierra

El voto de los bástulos

Noticias21 - 3 de Enero de 2016

Llama la atención sociológica que desde hace dos décadas en los mapas electorales de los diferentes comicios se tiña de azul todo el litoral andaluz, desde Tarifa hasta Almería. En épocas de bonanza económica se atribuía la razón al síndrome del nuevo rico. El intenso desarrollo inmobiliario del litoral producía enriquecimientos rápidos que llevaban a que hasta un jefe de obra dispusiera de una casa con piscina, un coche de alta gama y de una empleada de hogar, inmigrante y que a su esposa la trataba de señora. 
La paradoja se produce cuando el mapa apenas ha variado en un momento de crisis económica como la que vivimos, y que ha llevado a que las hipotecas por aquellos lujos hayan vuelto a situar a cada cual en su lugar. Qué el voto obrero de estos municipios se dirija hacia un partido conservador que ha llevado a cabo una reforma laboral que ha reducido al mínimo las garantías, que ha contrareformado importantes derechos sociales y ha hecho recortes impresionantes en el estado del bienestar, resulta sorprendente. 
Hace 27 siglos se conformó en el litoral andaluz, desde Tarifa hasta Almería, un Estado independiente del dominador Cartago conocido como Bastulia. Los bástulos, que significa los litorales, nacieron de un mestizaje entre íberos y fenicios, y a diferencia de los otros pueblos circundantes tuvieron lengua, escritura, religión y sistema político propios, todo ello con fuerte influencia semítica. Según algunos testimonios de la época cuando llegaron los romanos se encontraron a un pueblo tan narcisista que superaría al chovinismo francés, creyéndose los más ricos a pesar de su pobreza. 
Tal vez la explicación para la paradoja social de nuestro litoral radique justo ahí, en una cuestión genética. Si no es así es que los bástulos de hoy aún no se han enterado de que somos pobres. 

Salvo Tierra

El misterio del abejorro

VivaMálaga 28 de Diciembre de 2015


En la sala de los ingenieros de la NASA hay un cartel que afirma: ‘Por sus alas, su peso y su forma es imposible que el abejorro vuele, el problema es que él no lo sabe’. A lo largo de nuestra vida nos tropezamos con más de un abejorro. Los vemos volar torpemente, pero nos sorprenden en sus vertiginosos ascensos.
En política, tal vez por tratarse de personajes públicos, es donde más se distinguen a los abejorros. Ascienden y ascienden, y cuando te das cuenta ya están ocupando un ministerio o una de las primeras bancadas del parlamento. Los ingenieros de la agencia espacial hubiesen afirmado que ni por su formación, ni oratoria y menos aún ideología sería posible alcanzar tan altas cotas de poder, pero ellos no lo saben. Se creen halcones que siempre tienen una explicación de porqué ganan cuando en realidad han perdido: hemos perdido menos votos que el contrario, hemos mantenido nuestra posición, etc. Son capaces de perder en todas las elecciones, hasta quedarse solos, pero ellos persisten en sus altivos liderazgos.
Hace unos años una investigación puso de manifiesto que tras la primera década de nuestra joven democracia hubo una gran diáspora en los partidos políticos de profesionales y destacados miembros de la sociedad civil. El perfil de nuestros políticos descendió considerablemente, y la mayoría de los debutantes carecían de una cualificación profesional, muchos de ellos sin oficios y sin activismo social reconocidos. Ahí radica el misterio de los abejorros políticos, tan solo prestan su fidelidad al argumentario y al líder de turno, sin cuestionar nada más.
El resultado de estas elecciones ha tejido una impenetrable tela de araña de líneas rojas, trampa en la que debieran quedar atrapados muchos de estos abejorros de la política. Pero se larvarán y renacerán después de unas elecciones anticipadas, porque para soportar algunos liderazgos se requieren de abejorros.
Salvo Tierra

Cartas a Pajarito (Cuento de Navidad)

Noticias21 - 26 de Diciembre de 2015

La Naturaleza escribe historias que engrandecen los cuentos. El pasado 21 Diciembre, día del solsticio de invierno, fieles a su cita anual, bandadas de miles de estorninos recorrieron el cielo de Málaga camino de tierras más cálidas donde pasar el invierno. Entonces recordé una vez más a Fabiana.
Fabiana Cortés había quedado sin familia después de la última guerra. Refugiada en el caserío del Molino del Águila, le encantaba cuidar de los niños que nunca tuvo. Cada año, cuando ya nos daban las vacaciones de navidad, nos acercábamos a visitarla y a contemplar su estornino, al que llamaba cariñosamente ‘Pajarito’.
Fabiana en su soledad de la posguerra, mientras recogía tagarninas en el  acebuchal encontró un nido caído que contenía un huevo. Lo cogió y con mimo lo cuidó hasta que del cascarón surgió un polluelo. El polluelo fue creciendo hasta adquirir un elegante plumaje negro azulado. Lo más sorprendente fue cuando aquel estornino arrancó a hablar, repetía las palabras de Fabiana con su misma tonalidad. El mismo día en que entraba el invierno, Pajarito se encaramó a su hombro, le dijo adiós al oído y echó a volar hacia una bandada de congéneres que danzaba entorno al Molino. La tristeza por el abandono se veía recompensada por la satisfacción de saber que ya se encontraba con los suyos.
Justo un año después Pajarito reapareció. Tan solo estuvo un día, pero Fabiana lo aprovechó bien, no dejó de hablarle de todo lo sucedido desde su marcha y de los sueños que los niños acariciábamos para aquella navidad. El estornino volvió a volar con los suyos, y aquel año, por primera vez, todos nosotros recibimos de los reyes magos el regalo más deseado.
Desde entonces todos los años íbamos a casa de Fabiana con nuestra carta de peticiones y sentados frente al estornino las íbamos leyendo, y Pajarito repetía alguno de los deseos, que después sería el que se cumpliría. Al día siguiente echaba a volar para seguir el camino de los suyos.
Un día Pajarito no volvió y Fabiana se marchó con él, pero a cada uno de aquellos niños todos los años nos visita un estornino para que le dejemos nuestra carta de deseos.
Mantener las ilusiones más infantiles nos ayuda a acercarnos a las utopías. El próximo año no olvides dejar tu carta a Pajarito.

Salvo Tierra

Casero, figura del pactismo

VivaMálaga - 21 de Diciembre de 2015

El pacto será la tinta imprescindible para escribir una nueva historia de nuestra democracia, que tendrá que demostrar su madurez desde el diálogo y el consenso. Recordaba durante los días de la campaña, subido en este metro, que alguien me enseñó que esta operación requiere tan solo de voluntad para encontrar un punto de coincidencia, y a partir de ahí buscar el mejor camino para el entendimiento. Entender sobre todo la posición del otro, que es un conjunto de circunstancias difícil de comprender, pero que sumada a las que el contrario lleva en su mochila hacen posible coincidir en la solución a los problemas que afectan a la ciudadanía. 
La voluntad del pacto es fácil de predicar, pero muy difícil de ejercer. En política los buenos modales, la tibieza, suelen enmascarar la estratagema de la nadería, como afirmaba Borges de Gracián. El pacto surge desde el conflicto, desde la tensión y la claridad de lo que se piensa del oponente. Así me lo enseñó aquel alguien, mi buen amigo.
En política son pocos los pactistas y muchos los que buscan en la confrontación solo el rédito electoral. En la cercanía, tan solo he conocido a una persona sabedora de los beneficios del pacto, tanto cuando ejerció de gobierno, como cuando le tocó hacerlo desde la oposición. Ese era aquel alguien, mi buen amigo, Juan Ramón.
Escribía sobre el pacto cuando él se ha marchado. Su destino posterior, siguiendo a Borges, está en la historia, porque gracias a él este Metro hoy es realidad. Y lo mismo otros tantos proyectos que hacen grande a Málaga y a Andalucía, ya que en su voluntad siempre estuvo el progreso por encima de encajonar cualquier proyecto del adversario para urdir desde la confrontación. Realidades que perpetuarán el saber hacer de una gran figura del pactismo, Juan Ramón Casero.

Salvo Tierra

El principio de una nueva etapa

Noticias21 - 20 de Diciembre de 2015

Hace siete años que se inició una profunda crisis mundial. La quiebra de Lehman Brothers fue el detonante para una fuerte recesión económica a nivel global. A España el tsunami llegó un año más tarde y la evidencia fue la entrada en concurso de acreedores de Martinsa- Fadesa, la mayor en la historia de España. Fue la punta del alfiler que reventó la burbuja inmobiliaria.
La crisis económica en nuestro país sirvió para que se revelaran otras crisis ocultas, la del sector financiero, la de las instituciones, la de los partidos políticos, pero sobre todo la del estado del bienestar, anteriormente confundido con un estado de regalías. La respuesta de un gobierno conservador con mayoría absoluta ha sido una serie de contrarreformas que  han afectado básicamente a las prestaciones básicas, a la vez que beneficiaban los intereses de los más poderosos.
Hoy la reserva federal de los Estados Unidos ha elevado el interés de los precios del dinero, esta es una inequívoca señal de que recupera la confianza en la economía mundial y que con ello da por concluida esta crisis iniciada por las hipotecas basuras y los activos tóxicos. Es de esperar que como aquel tsunami ahora la ola llegue a España en pocos meses, y se inicie un nuevo periodo de prosperidad, o al menos de sosiego. Este período que ahora se inicia coincide con otro momento histórico que puede dar por saldadas las otras crisis que han afectado a nuestro país: una nueva conformación de nuestro parlamento, sin mayoría absoluta, cuyo mayor reto es llevar a cabo reformas que de verdad beneficien a la ciudadanía. En buena medida todo dependerá de que este abanico de fuerzas en equilibrio sea capaz de sostener la legislatura por cuatro años.
Stycos afirmaba que toda crisis tiene cuatro fases: la que ni se habla ni se hace (el crecimiento de la burbuja), la que se habla pero no se hace (la negación de que estábamos en recesión), la que se habla y se hace (rescate del sistema financiero) y finalmente la que no se habla pero se hace. En esa última fase, en la que entraremos ahora, tenemos esperanza de que todo vaya mejor, con más ilusiones y más retos. Pero aunque rápidamente dejemos de hablar de crisis sería un error olvidar lo dura que ha sido para muchos y arrinconar nuestra historia más reciente.

Salvo Tierra


Limasa y dos huevos duros más

VivaMálaga -14 de Diciembre de 2015

Resulta llamativo que, en una campaña tan mediada por el paro, ninguno de los partidos políticos defienda la creación de empleo público. En anteriores crisis la fórmula de la devaluación de la peseta y la creación de puestos de trabajo en las diferentes administraciones nos evitó caer tan hondo y por un período tan prolongado. Eso sí, eran empleos públicos con salarios sociales que se compensaban con la estabilidad en el puesto de trabajo. Nadie podía pensar que un empleado en el sector público pudiese ganar más que uno de idéntico nivel y categoría en el privado.
La invención de las empresas públicas, una administración paralela de dudosa eficacia, y las paces sociales con costes que no iban a cuenta del negociador, se han encargado de degradar el sistema de empleo público. Cuando algunos proclaman la disolución de las diputaciones y la absorción de sus trabajadores por las administraciones autonómicas me pregunto cómo asumirían la carga de los benéficos convenios colectivos. Y la misma cuestión me formulo cuando otras voces piden la desprivatización de empresas que cumplen un servicio público.
Optar entre la eliminación de suculentos derechos adquiridos, algunos de carácter exorbitado, o la equiparación de los funcionarios a los fueros de aquellos que se incorporarían, lleva casi siempre a la tercera vía: dejar todo tal y como está. Ese precisamente parece que será el final de este reiterativo capítulo de la historia de Limasa. Pero además en el siguiente capítulo, tanto los socios privados como los trabajadores exigirán como hacía Groucho Marx: - Y también dos huevos duros. La diferencia es que aquí ese suplemento va con cargo al bolsillo de la ciudadanía, que ve con desagrado que su camarote sigue estando sucio. Pero esto no preocupa, siempre habrá un tercero al que reprocharle la culpa, incluso a usted ciudadano por ser tan indecoroso.


Salvo Tierra

El banquete electoral

Noticias21 - 13 de Diciembre de 2015

Gibraltar 1990. Después de que mi colega y buen amigo John Cortés me mostrara su recoleto y coqueto Jardín Botánico, di un paseo por la calle Real. En un estrecho callejón lateral había una especie de quincallería, tan pequeña que los libros se mezclaban con los productos ultramarinos y los objetos de decoración con los artículos de limpieza. Entre aquel conglomerado reclamó mi atención una lámina que reproducía una pintura barroca. La imagen era la más apropiada para estar en aquella tienda, ya que era un amasijo de personajes haciendo las cosas más inverosímiles. En el pie de la lámina tan solo se leía Hogarth. Bastaron horas, ya en Málaga, para arrepentirme de no haberla comprado.
Hace poco encontré el cuaderno de trabajo en donde había escrito aquel nombre, y la curiosidad me llevó a rebuscar aquel cuadro. El título de la obra, ‘La campaña electoral’, pintada por William Hogarth en 1754, me invitó a seguir profundizando en la misma. El cuadro en cuestión, forma parte de una serie de cuatro, dedicados a los primeros días de la democracia parlamentaria, nacida en Inglaterra bajo el reinado de Jorge II, un monarca que despreciaba a su tierra.
En el cuadro en cuestión, también conocido como ‘El banquete’, Hogarth de manera muy crítica sienta alrededor de una mesa a los representantes de un partido que beben y comen ostras hasta el desmallo, mientras que a través de la ventana una manifestación del pueblo arroja piedras contra la ventana de la fonda.
La verdad es que esa imagen podríamos volverla a reproducir hoy con unos comensales marcados por la corrupción y unos manifestantes que se oponen a los desahucios o al recorte de determinados derechos sociales.
Hogarth pintó la primera campaña electoral de la historia más que como un reflejo de un momento como la ironía de todos aquellos vicios y defectos humanos, los pecados capitales, que el tiempo es incapaz de ni siquiera atemperar. Qué poco hemos cambiado. .
Salvo Tierra

Nuestra sombrilla de la no violencia

Noticias21 - 8 de Diciembre de 2015

Violencia, cuanta violencia nos rodea. Violencia terrorista en París y Mali, execrables actos violentos en Estados Unidos que se cobran miles de vida cada año, hasta en nuestros colegios en forma de bullying o el mobbing ejercido sobre los trabajadores por especialistas preparados en sesiones de ‘coaching’. Pero la que más nos sobrecoge por su cercanía es esa violencia de género que por más que se repite jamás encontraremos una razón para acabar con una vida. 
Hoy uno de los géneros del cine con más éxito de taquillas son esas películas donde el eje central es la venganza, que cuando se alcanza hace estallar de alborozo al público de la sala, y en la que el modo de operar es la antiviolencia mediante la violencia. Nuestra cultura europea está asumiendo esta forma de proceder, olvidando sus valores fundacionales, y así una sociedad tan madura como la francesa la admite y la justifica, olvidando que el ojo por ojo dejará ciega a la humanidad, como sentenciaba Ghandi.
Hace años vi un documental de esos que la memoria retiene imperecedera, y que ella misma se habrá encargado de aderezar para darle su propia épica. Del contenido del mismo no he podido contrastar más que algunos pequeños detalles, por tanto no den más crédito a esta narración que las enseñanzas de su desenlace.
Nilla Cook era una escritora norteamericana, procedente de una rica familia de Davenport (nada que ver con el capitán británico de idéntico nombre), reconocida por ser tan rompedora como su propio padre, un dramaturgo reconocido por su activismo. Nilla durante su estancia en la India se convirtió en una ferviente seguidora de Ghandi, y allí posiblemente forjó amistad con la secretaria personal del Mahatma. Esa amistad debió ser fuerte y duradera porque avanzado los sesenta, tras la muerte del líder hindú, ambas decidieron pasar unas vacaciones en La Perrinda, entre Nerja y Frigiliana.
Les acompañaba durante su estancia un asistente hindú, el cual se negaba, por respeto, a compartir la vivienda durante la noche con las dos damas, por lo que descansaba en el zaguán de la puerta sobre unas telas. Un hombre de tez aceitunada durmiendo a la puerta de una casa no pasó desapercibido para los agentes del orden de la época, que rápidamente lo prendieron llevándolo hasta el cuartelillo y sometiéndolo a un interrogatorio que no debió ser nada suave, ya que el hindú con rasgos agitanados no entendía nuestra lengua y los interrogadores aún menos la suya, por lo que después de consultarlo con el gobernador civil dieron por loco al ‘gitano’ y lo enviaron a un manicomio.
Basta con imaginárselo para sentir escalofríos ante el sufrimiento que debió padecer aquel respetuoso sirviente durante aquellos días, incomprendido y perdido en un país extraño. 
Evidentemente ante su desaparición Nilla y su amiga se preocuparon por localizarlo, llegando hasta el propio gobernador. Al ver este que la actuación podía acabar en un conflicto diplomático, decidió poner en libertad al asistente con la condición de que los tres abandonaran inmediatamente nuestro país. Tales fueron las prisas que la amiga de Nilla abandonó en La Perrinda un preciado recuerdo. Parece ser que Ghandi solía desprenderse de cuanto poseía, otorgándoselo como presente a sus más cercanos, y así su secretaria fue obsequiada con esa famosa sombrilla que le acompañó en más de una manifestación pacífica y que se convertiría a la postre en un símbolo mundial de la ‘no violencia’.
La sombrilla de Ghandi, esa donación casual a nuestra tierra, debiera abrirse al mundo cada vez que un acto violento sacudiera nuestras conciencias y así hacer llegar al mundo que nuestra cultura tiene sus más fuertes valores en la no violencia, en la convivencia y el diálogo. Así mismo cada dos de octubre cuando se celebra el día mundial de la no violencia, la sombrilla de Ghandi debería resplandecer bajo el sol axárquico de Frigiliana, que seguro por esas fechas aun brilla con fuerza. Tal vez por mor del destino, a la par que conmemoramos en esa fecha el nacimiento de Ghandi también lo hacemos de los agentes del orden, gracias a los cuales ese emblemático talismán se encuentra entre nosotros. ¿Casualidad?.

Salvo Tierra

Ciudad en femenino

VivaMálaga -14 de Diciembre de 2015

Hace tan solo unos días el Tribunal Supremo ha fallado en contra del Plan de Ordenación de la Costa del Sol. Uno de los argumentos es la ausencia de un informe de impacto de género, obligatorio según la propia Junta. Cuando esto se cuenta surge la incredulidad y el debate sobre su necesidad se vuelve intenso.
La ciudad está diseñada por y para los hombres. Este adagio no es una proclama feminista, es una realidad contrastable. Desde la movilidad hasta la ocupación del viario público están lejos de las necesidades de niños, discapacitados, mayores y especialmente mujeres.
Málaga tiene una gran deuda con una de sus zonas más densamente pobladas, la Carretera de Cádiz. El hecho de que un distrito se identifique con una carretera ya es bastante anacrónico. Al eje central se le rebautizó como Avenida de Velázquez, y en varias ocasiones, por iniciativa siempre de la Junta, se intentó que dejara de ser una carretera para hacer de verdad una avenida. Hasta tres proyectos de ‘peatonalización’ se llegaron a presentar en la última década, y como otros tantos se quedaron en bonitas imágenes virtuales. El fracaso de los mismos tuvo tres componentes, en el primero llamarlo de peatonalización, palabra que tan mal nos sienta a los malagueños, en el segundo la Junta tenía dinero para invertir pero desde el ayuntamiento se hizo todo lo posible para evitarlo, y con el tercero -cuando se estuvo a punto de alcanzar un acuerdo- llegaron los recortes.
Precisamente en el tercero de estos proyectos, coincidiendo con la reurbanización tras las obras del metro, se realizó un informe urbanístico de género. Las conclusiones sorprendieron. En estos barrios obreros, en donde la mujer sigue ocupando ampliamente el papel no reconocido de trabajadora doméstica, los problemas urbanísticos para su desarrollo como ciudadanas ponen en evidencia la poca atención que se les ha tenido en la construcción de la ciudad. Haga la prueba de pasear por los barrios de la Avenida de Velázquez con un carrito de compra o de niño, que aunque funciones sin distinción de género, en estos barrios cumplen casi en su integridad las mujeres. Le garantizo que vivirá una auténtica odisea.
Si el argumento de la sentencia del TS le ha producido incredulidad, piense que solo desde una perspectiva de género es posible hacer una ciudad para disfrutarla todos.


Salvo Tierra

Elegía a un disco duro

Noticias21 - 29 de Noviembre de 2015

Vivimos a golpes de memoria, de recordar nombres y momentos, de cómo hacer las cosas más sencillas y de la experiencia antes de tomar decisiones importantes. Cuando se acaba la memoria se acaba todo, por ello desde nuestros orígenes tememos tanto a perderla. Desde ese miedo hemos creado artes y artefactos para guardar cuanto pueda sernos útil para reavivar momentos pasados.
La Memoria de Acceso Aleatorio (RAM) de las computadoras ha venido a reforzar la nuestra, supeditándonos cada vez más a las máquinas. Así, la hemos incorporado a todo cuanto nos rodea para que nada quede a merced del olvido.
El pasado verano perdí el disco duro de mi ordenador. Un diminuto tornillo, como un indomable virus, se había insertado en la carcasa y destrozó el contenido (véase la prueba). Irrecuperable fue la palabra con la que sentenció su defunción el informático. Lloré para mis adentros ya que con él se fueron varios años de trabajo: escritos, documentos, imágenes. Estuve a punto de acudir a mi vecino de columna Luís Marí para que me sosegara con sus sabios consejos, ya que más que consuelo algunos me reprendían por no hacer copias de seguridad.
Hoy el disco duro perdido forma parte de mi mesa de despacho para recordarme que debo hacer un duplicado de todo. Hasta lo he bautizado con el nombre de PC10 en honor al formulario dedicado a la empleabilidad en mi facultad que andaba rellenando cuando se me fue, y que tanto me apremiaban Marian e Isabel. Pero en el ejercicio de rehacer todo lo posible descubro el arte de renacer, de reconstruir desde mi memoria personal. Al fin y a la postre así también se fraguó el Renacimiento.
Rinascere, HD in memoriam.

Salvo Tierra

La provocación del tercer día

VivaMálaga - 6 de Diciembre de 2015

Aunque ahora según la ISO 8601 el tercer día de la semana es el miércoles, en nuestra cultura siempre lo fue el martes, un día tan funesto para los supersticiosos que aún se mantiene vivo el antiguo refrán de ‘En martes, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes’. Mañana es martes y según Valdano solo el futbol es capaz de trasformar ‘a los martes en un día que tiene sentido’. 

Si alguna vez deciden visitar la Capilla Sixtina recuerden ver antes la película ‘El tormento y el éxtasis’. Seguro que les ayudará a entender mucho mejor todos los mensajes pictóricos que el gran Miguel Ángel reflejó en esa obra jamás superada. El pulso entre Julio II y el escultor, obligado a ser pintor, fue tan intenso que el pago por la excelencia de la obra pasaba por aceptar la provocación permanente.

Busquen el segundo panel y encontrarán una sorprendente respuesta de como Buonarroti entendió lo que sucedió, según el Génesis, en aquel primer martes de la historia. En el relato bíblico el creador hizo brotar las hierbas, la vegetación y los árboles frutales. Así que el reino vegetal debió surgir un martes, y tal vez por ser un día sin otro sentido el toscano llevó al límite su provocación, y nos presenta a un creador huyendo supuestamente del caos mostrando sus posaderas, algo inédito en el arte. 

Mañana martes no habrá champions, y nos quedaremos sin los jugosos comentarios futbolísticos del presidente del gobierno mientras el líder de la oposición prepara unos zumos en casa ajena. Será un martes sin más sentido que la realidad cotidiana. Este raro otoño se encargará de que brote la hierba y muchos seguirán con el trasero al descubierto. Quevedo se burlaba de la superstición afirmando que ‘el martes es día aciago para los que caminan a pie’, tal vez por ello el metro echó a andar por primera vez un martes de diciembre de 2011, aquello fue también un tormento y un éxtasis.


Salvo Tierra

Aire de Málaga

Noticias21 - 29 de Noviembre de 2015

La crisis de la contaminación atmosférica en Madrid y las medidas adoptadas para aminorarla, deben hacernos reflexionar sobre cómo es el aire que respiramos.
María Victoria Atencia escribía ‘Denso es el aire aquí. Y tibio.’ Un par de versos que bien valen para reflejar como es el aire de Málaga. Hace tan solo un año la OMS llamaba la atención de que nuestra ciudad era una de las que presentaba uno de los niveles más altos de contaminación por partículas en suspensión, lo cual es ya demasiado habitual.
Para no ser una ciudad industrial, Málaga tiene demasiados días malos o muy malos de calidad del aire. Aunque se achaca que una parte del mismo es polvo procedente del norte de África, la causa principal se encuentra en el excesivo uso de los coches y la escasa vegetación de la que dispone la ciudad.
Las medidas adoptadas por la alcaldesa de Madrid han sido polémicas, si bien son las habituales en muchas ciudades europeas desde hace tiempo. La cuestión es si en Málaga, ante una situación de crisis por elevados niveles de contaminantes, se llegarían a adoptar medidas de tan profundo calado: suspender el tráfico en el centro, reducciones de velocidad en algunas zonas, reducir aparcamientos en superficie, etc.
Si vemos como se adoptan otras decisiones trascendentes en nuestra ciudad, el protocolo a seguir sería el habitual: primero una reunión con unos vecinos convenientemente aleccionados que negarán cualquier medida que cambie sus hábitos cotidianos, para días más tarde, tras un encendido debate, elevar consulta a los técnicos del Observatorio de Medio Ambiente Urbano que, desde su chalet en el Morlaco, corroborarán semanas más tardes que no es necesario adoptar medidas porque la crisis ya ha pasado. Evidentemente si hubiese consecuencias sobre la salud la responsabilidad se trasladará a un tercero, por ejemplo por negarse  a construir un megahospital.
Los vecinos, los técnicos y las otras administraciones son, desde hace tiempo, un recurrente  escondrijo para evitar decisiones interesadas, prescindiendo de los mismos actores cuando priman otro tipo de intereses. 'En política solo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire' decía Machado, pero quien abusa de ese tipo de estratagemas acaba delante de sus ciudadanos con alguna parte de su cuerpo al aire.
Salvo Tierra

Refugiado

Noticias21 - 22 de Noviembre de 2015

Tuve la fortuna de nacer en un puerto. Mis primeros recuerdos son de barcos, de pescados, de olor a brea, de sirenas, de personajes curtidos y enigmáticos, de historias y leyendas marineras. En el barracón que tenía mi abuelo en la lonja vivía Federico, un cubano que había arribado hasta allí en un ballenero a principio de los sesenta. Lo cubría todo el año una pelliza mugrienta y una boina calada. Sus pies descalzos estaban llenos de heridas producidas por las ratas, ya que dormía directamente sobre las nasas acumuladas en el barracón. Aquel era su hogar y el puerto toda la patria en la que se había refugiado.
El Cubano solo cruzaba algunas palabras en gallego con mi abuelo, para agradecerle el pan y la fruta, o los polvos de azol que le traía para cuidar sus pústulas. A cambio él le obsequiaba con mojama, huevas secas y volaores, que él mismo secaba en el rincón donde dormía. Qué paradoja: el menú de los pobres de entonces son las delicatesen de hoy. 
Muchas veces me he preguntado quien era aquel hombre que la derrota lo había condenado a la inmundicia.
Cuando años más tarde vi ‘La fragua de Vulcano’ en El Prado reconocí en la cara del dios de las profundidades a Federico, y aquello me ayudó a recomponer lo que podía ser su historia. Lo copié en un pequeño lienzo, integrándolo en su puerto, y mientras lo hacía imaginaba su vida paralela a la del personaje mitológico. Muy posiblemente Federico huyó del espanto, del engaño o la traición, y tomó por fragua un barracón donde forjar a duros golpes su tiempo restante.
Hoy, cada vez que oigo hablar de refugiados, me viene al imaginario el personaje de El Cubano, que para un niño queda impresa para toda su vida.
Me contaron que El Cubano empeoró y que se resistió a que lo trasladaran a un hospital. Cuando se lo llevaban ya moribundo, al atravesar el control de entrada volvió la cabeza y le pidió al Puerto que se comiera a la Ciudad, y el Puerto así lo hizo.

Salvo Tierra

Santa Bárbara bendita

VivaMálaga - 15 de Noviembre de 2015

El metro guarda muchos secretos. Uno de los más curiosos es la ‘capilla’ de Santa Bárbara que se encuentra en el túnel cerca de Ciudad de la Justicia. Allí la colocaron, nada más llegar hace ahora cinco años, los mineros que vinieron a horadar el difícil tramo de túnel en mina bajo la autovía. La mina, al igual que la mar, es un mundo extremo del que surgen creencias, supersticiones y gafes, que sin razón aparente funcionan.

Me sorprendió ver que junto a la sofisticada maquinaria de aquellos mineros abundaran troncones de chopo negro, que serían puntales en el avance de la excavación. Le pregunté la razón al capataz: - La madera del chopo habla, y ante un riesgo de desprendimiento grita. Afortunadamente no oímos hablar al chopo negro, según Francisco gracias a Santa Bárbara, patrona de los mineros y de los metros. La conjunción de la santidad y la cuadrilla de mineros hizo posible que el metro pudiera avanzar por Teatinos. 

El metro hoy avanza a duras penas. Hacía el Este tropezándose con los problemas de una constructora y una entrada en la Alameda que será tan ardua como posiblemente innecesaria. Hacía el Norte, tal vez la línea más prioritaria ahora, cuenta con una supuesta oposición vecinal, que tal vez desconozca la razón por la que cada día son más los usuarios en las líneas 1 y 2. 

El metro ligero en superficie no deja de ser un tranvía. Un tranvía como otros tantos que vemos surcar las capitales de toda Europa conviviendo con el tráfico rodado, bicis y peatones. Volver a escuchar los gritos agoreros, alimentados por las sibilas, resulta demasiado cansino. Aún recuerdo cuando aquellos mismos profetas caldeaban las voces que anunciaban el apocalipsis en el entorno de El Clínico. Erraron en sus pronósticos al igual que hoy lo hacen con arteras formas para enfrentar, para dilatar o, quien sabe, para que pase de ellos este cáliz.

La Junta está ante una complicada partida de mus. A un lado el Banco Europeo de Inversiones exigiéndole que cumpla los compromisos en el avance de la obra. Al otro una Concesionaria que lo único que le importa es recibir las aportaciones anuales para compensar la tarifa técnica y a la que las nuevas líneas le molestan. Enfrente el pérfido compañero que quiere envidar más pero que rehuye el órdago. La mesa donde se juega la timba es de chopo negro y cruje.

Salvo Tierra


Paso a la generación de las dificultades

Noticias21 – 9 de Noviembre de 2015

Acababa de cumplir los 50 cuando el líder político provincial le preguntó por su edad. Era evidente que la sabía, por lo que nada más decírsela le espetó que quedaba jubilado para la política orgánica. La sorpresa del  dirigente fue la alegría con la que fue aceptada por el militante, el júbilo de saber que ya no se debía a más responsabilidad que al dictado de sus propias convicciones.
El politólogo Torres Mora le explicaría más tarde que esta renovación  se debía al principio de que ni los hijos de la dictadura, ni los de la transición debían seguir rigiendo los destinos de los partidos. Era el momento de que la juventud mejor formada de la historia de España, según él, pusiera rumbo a un nuevo destino.
Aquella nueva generación de políticos, que despuntaban en todos los partidos, se había forjado en los tiempos de la prosperidad sin límites, de la confusión entre crecimiento y productividad, y de la ‘cultura del pelotazo’: dos décadas en la que fuimos nuevos ricos.   Ambición y devoción constituían el binomio fundamental de aquella nueva promoción. Una ambición que entendían que era virtud si conducía al éxito, pero que  como decía Oscar Wilde es el último refugio del fracaso. Y una devoción a sus líderes y a sus partidos que se forjaba a base de reclutar a aquellos que quisieran hacer de la política su forma de vida: los que jamás conocieron más trabajo que el del escaño en cualquiera de sus niveles, los que abandonaron sus estudios porque era más fácil la promoción en la bancada a cualquier precio, desde la amenaza hasta la traición.  Al mismo politólogo le gustaba ejemplarizarlo a través de pasajes de la genial obra de Wilde: ‘El retrato de Dorian Gray’. Para Dorian la conciencia era solo el lema comercial de la empresa.
A esta generación, que rápidamente aprendió los peores gestos de sus predecesores, empieza a cumplírsele su caducidad, pronto superarán los cincuenta, y en buena medida dejarán una herencia de complicada gestión, una raquítica herencia de valores, más trascendente que la política y la económica.
Se necesita esa nueva hornada de políticos que rijan unas instituciones que sirvan a la ciudadanía,  alejándose del trato como súbditos. Políticos de los que emanen principios como la lucha contra la inmoralidad del enriquecimiento rápido e ilícito, en especial de ellos mismos, que entiendan que la permanencia en la política se limita hasta el momento en que las convicciones personales se alejan de los argumentarios preconcebidos desde la táctica oportunista del momento.
Las próximas elecciones pondrán en evidencia que hay que dar paso a esa generación crecida en las dificultades, capaz de hacer frente a los que desde otros poderes imponen sus criterios y nos conducen hacia sus intereses.
Salvo Tierra

Nunca es suficiente

VivaMálaga - 6 de Noviembre de 2015

Carlos Taillefer es uno de esos malagueños poco mimados por su tierra, y eso que es una de las referencias obligadas de la cinematografía española. Muchos lo recuerdan por aquella manera distinta de ver, allá por 1978, la Semana Santa malagueña. ‘Por la gracia de Dios’ dio que hablar por su manera de mostrarnos ese mundo entre la devoción y lo profano. Al igual que a otros, como el mismo Picasso, la aristocracia del barrio los apartó por atentar contra esos débiles pilares establecidos de la ‘cultura oficial malagueña’. 
Mi buen amigo me envía un mensaje en el que me dice que no me pierda la peli de James Bond ’El mundo nunca es suficiente’ que pasan por la tele, y en especial que esté atento a los créditos iniciales. Entre un marasmo de nombres anglosajones allí estaba el suyo en lugar destacado. Un malagueño en la corte de 007, cuanto orgullo. 
La entrega me engancha como a un quinceañero. La escena en la que M, la jefa de Bond, le cita en una abandonada estación del Metro de Londres me saca de la película para trasladarme a buenos recuerdos. Cuando el agente le pregunta por qué lo había citado allí, ella le responde que no hay lugar más seguro bajo la tierra. 
Durante las obras del metro tuve el honor de compartir con Taillefer una visita por los túneles y sobretúneles. Allí soñamos que algún día determinados espacios podrían convertirse en salas de ‘cine de barrio’, en las que los usuarios al regreso del trabajo, en vez de ir a casa pudieran disfrutar de una película. Era además la extensión perfecta del Festival de cine de Málaga, gran deudor con el cineasta malagueño. 
En esas salas imaginamos muchas películas que tienen el metro como escenario fundamental. Yo apostaba por la cinta de Luc Bensson ‘Subway’, en la que se puede admirar casi en su integridad el laberinto del Metro de Paris. Una de las escenas inolvidable es cuando los dos protagonistas principales bailan en una estación vacía a los acordes de ‘It’s only mystery’, en una magnífica interpretación de Eric Serra. No es más que un misterio y me gusta, es la traducción del estribillo. 
Para Carlos nunca han sido suficientes sus proyectos dedicados a su querida Málaga. Sigue soñando con producir o dirigir grandes pelis sobre ella y sus personajes. No es más que un misterio y me gusta. Esperemos que su tierra sea agradecida. 

Salvo Tierra


El Gran cormorán en el Guadalmedina

Noticias21 - 1 de Noviembre de 2015

Mi amigo Antonio Vargas me envía esta foto de ‘unos pájaros’ en el Guadalmedina. La cuelgo en Facebook y al poco tiempo mi colega en esta página Luís Marí y otros más me hacen llegar comentarios e imágenes de estas aves en Málaga. Espectacular la que María del Mar Ahumada captó a uno muy escurridizo en el PTA.  Los pájaros en cuestión se tratan del ‘Gran Cormorán’ según me cuenta Antonio Román, especialista en aves invasoras. Víctor Fernández apunta poco después que miles de ellos se refugian en la costa mediterránea andaluza durante el invierno huyendo del frío del norte, muchos de ellos desde Alemania.
La paradoja es grande, mientras nosotros enviamos medio millón de jóvenes para Alemania, a cambio recibimos a estos inmigrantes climáticos, cuya población se estima en idéntico número. Esperemos que el calor que acoge con satisfacción al Gran Cormorán, sea el mismo que allí le den a nuestra gente.
El Gran Cormorán se alimenta de peces, luego resulta inofensivo y además ahuyenta a otros pájaros  que se han convertido en una verdadera molestia y un problema para las ciudades y sus ciudadanos. Nuestros gorriones, golondrinas y vencejos han sido desplazados por cotorras, palomas y gaviotas, duros invasores para aquellas especies amables. Hasta el ruiseñor que anidaba cada año en un plátano del camino de Los Guindos, y que nos hacía más naturales los amaneceres, lleva dos primaveras sin acercarse. Los cernícalos primilla de la Barriada de Belén, tan poderosos en su vuelo, también se han marchado, cansados de unos graznidos propios de otros lugares.
Si el Gran Cormorán se aposenta en el Guadalmedina es porque es un río vivo al que siempre se le quiere enterrar. Y sería un lugar más cargado de vida a poco que se le cuidara más. Y entonces las gentes de Málaga se sentirían orgullosas de su río, porque en él disfrutarían de una naturaleza cercana, en la que sus hijos aprenderían que la convivencia con otras especies es posible.

Salvo Tierra

Más de mil viajes en el metro sin Carlos Slim

VivaMálaga - 27 de Octubre de 2015

El Metro es el mejor observatorio de lo que ocurre en la sociedad. Con varios días de antelación, antes de que el Centro de Investigaciones Sociológicas ofrezca los datos de cualquiera de sus encuestas, valen una serie de recuentos de perfiles en un vagón o prestar atención a los motivos de las conversaciones para predecir cuáles serán los resultados. 
El número y tipos de personas que viajan en tres días al azar desde Palacio de los deportes hasta el Clínico nos basta para percibir la tendencia del empleo en Málaga. Los descensos de mujeres en horas punta nos indican que el paro femenino es el que más se agrava. Si el número de usuarios que suben y bajan en Barbarela es más alto de lo normal ya sabemos que la conflictividad laboral y los despidos han aumentado en ese mes. Si las conversaciones giran en torno a enfermedades y el número de mayores que se dirigen al Clínico aumenta es que son momentos difíciles para sobrevivir con una raquítica pensión: el IPC ha subido. 
Curiosamente a lo largo de estos mil viajes aun no me he tropezado con ninguno de aquellos cuatrocientos próceres que con su presencia honraron la inauguración del metro. Por un simple cálculo de probabilidades debía haberme tropezado al menos con catorce. La explicación que me ofrece uno de ellos es que las clases dirigentes de Málaga viven en el este, porque el metro es para los barrios obreros. 
Marc Augé, sociólogo francés que se dedicó a estudiar durante varias décadas los comportamientos en el metro de París, afirmaba que las grandes revoluciones del siglo XX habían surgido en los metros. No me extraña. Si los ‘ciudadanos importantes’ dejan de percibir la cercanía del pueblo jamás comprenderán que un día cuando se harten se revuelvan contra el ‘sistema’ que aquellos miman y protegen. 
Estoy convencido que si Carlos Slim, el segundo hombre más poderoso del mundo, viajase más en Metro haría reflexiones más sensatas y próximas a la realidad, ya que venir a contar aquí que hay que retrasar la edad de jubilación hasta los 75 años y que para repartir el trabajo y aumentar la productividad, lo mejor es reducirlo a tres días a la semana en jornadas de doce horas, es cuando menos provocador. Posiblemente use estas razones cuando se sienta ante ese tablero de ajedrez que hace unos años dibujaba Felipe González como lugar donde los poderosos decidían el futuro del mundo, y que ahora él también añora con hacerlo aplaudiendo la partida. 
Ese es el grave mal de las clases dirigentes, hasta de nuestra ciudad, que no viajan en metro. 

Salvo Tierra


LHL, la fórmula que hizo grande a Málaga

Noticias21 – 25 de Octubre de 2015

Hace un par de semanas se defendió una interesantísima tesis doctoral sobre la Hacienda de La Concepción y los jardines del siglo XIX en Málaga. Blanca Lasso de la Vega ha desarrollado un magnífico trabajo, que mereció la máxima calificación cum laude, que nos sirve para comprender mejor porque un jardín es más que una colección de plantas. Crear un jardín según tus propias convicciones es sobretodo sentar los pilares de la tierra, de nuestra tierra. Un edificio puede ser mostrenco, pero un jardín siempre tiene alma.
El triángulo Loring, Heredia y Larios, creyeron en esta tierra, lejana de sus orígenes, pero que los acogió con calor y ellos le respondieron sentando unos pilares que nos han mantenido arriba a pesar de crisis, desmantelamientos o guerras. Ferrocarriles, medios de comunicación, cultivos, ferrerías, son muestras de un largo etcétera de iniciativas de unos emprendedores para los que la sociedad les importaba más que el lucro personal.
La diferencia entre aquella burguesía edificante y los poderosos de hoy es que en la doctrina de aquellos, frente a las actuales tendencias a la usura, no cabía la ambición. El poder se entiende hoy como el ejercicio de tener más, por encima del noble alcance de la autoridad que es la que otorga el legítimo poder. Ni los grandes banqueros, ni los florecientes empresarios, ni los altos cargos institucionales poseen hoy esa ‘autoritas’ forjada en el laicismo y la responsabilidad social en las que se asentó la prosperidad del triángulo LHL. Un magnífico ensayo acaba de ser publicado a este respecto por Deborah González Jurado.
La Tesis de Lasso de la Vega da luz a la verdad sobre mitos que han persistido durante más de un siglo, pero sobre todo nos presenta la razón de ser de un lugar especial y único. ‘La Hacienda de la Concepción’ fue creada para un uso privativo, para el recogimiento y la reflexión, pero seguro que a sabiendas de sus constructores que en el futuro sería un espacio público para Málaga.
El Jardín Botánico-Histórico de La Concepción sigue siendo un gran desconocido para muchos malagueños. La dificultad de sus accesos lo hace distante al gran público. Su permanencia se debate en ese espacio oscuro de la rentabilidad económica que pueden acabar convirtiéndolo en un Jardín 3B: para bodas, bautizos y banquetes, lo que no deja de ser un recurso de la falta de imaginación.
Si el triángulo LHL tomara hoy las riendas de este singular paraje malagueño seguro que no se pondría en cuestión su futuro, como bien nos demuestra Blanca Lasso de la Vega. Enhorabuena Doctora.
Salvo Tierra

La ciudad y los perros

Noticias21 – 18 de Octubre de 2015

Los malagueños somos de los europeos que más satisfacción sentimos por nuestra ciudad, a pesar del ruido y la suciedad, problemas ambientales en los que somos líderes.
La noticia de que Málaga analizará los excrementos de los perros ha sorprendido a propios y extraños. Las dudas que surgen son tan triviales que parece tratarse de una auténtica ocurrencia ante la muy extendida percepción de que Málaga está sucia. El ocurrente dilata así un problema mientras pruebas y análisis van dando resultados, cubriendo con una cortina de humo otras cuestiones trascendentes.
Pero lo más probable es que el ocurrente descubra al final que la culpa no son las caquitas de los perros, sino otros de solución más compleja. Es cierto que existe un grave problema de concienciación de la ciudadanía. El problema no es el excremento sino la educación cívica del dueño, como lo es el de los que cubren el suelo de cafeterías y exteriores de instituciones de colillas, de los que en la feria hacen de Málaga la Capital de la Costra del Sol, etc. Es un problema de ‘urbanidad’ difícil de resolver ya que no son efectivos los anuncios didácticos, pero tampoco es la sanción la mejor manera de educar, ya que a veces se convierte en un boomerang imprevisible.
El ‘modelo Málaga Palacio’ puede servir para darnos luz sobre la solución al problema. Frente a esa tasca en la que el suelo es un conglomerado de huesos de aceituna, servilletas arrugadas y cabezas de gambas, en un establecimiento de lujo encontramos sus suelos limpios y sin despojos. La razón es muy sencilla: lo limpio clama a la limpieza. Si Málaga está sucia es porque no hay limpieza, el ciudadano ensucia sin pudor porque no la siente limpia.
En los próximos meses asistiremos a un debate importante acerca del servicio de limpieza de Málaga. Desde ahora y hasta 2017 habrá de definirse como se gestionará para que sea eficiente en proporción a su alto coste para el ciudadano. Gobierno municipal, empresarios y sindicatos deberán hacer un esfuerzo importante para lograr el objetivo de su funcionalidad y evitar que imágenes de una Málaga cubierta varios días de basuras vuelvan a dar la vuelta al mundo.
Más vale que el ADN de los perros malagueños quede en el anecdotario, porque si no, parafraseando a Niemöller: primero serán los perros, luego los saqueadores de contenedores, luego los clientes de las terrazas de los bares, etc. Al final el ayuntamiento podrá disponer del perfil genético de todos los malagueños y entender entonces nuestro alto grado de satisfacción con nuestra ciudad.
Salvo Tierra


Los árboles de la Alameda

Noticias21 – 11 de Octubre de 2015

Tuve la ocasión de conocer a José María Rodero, uno de los grandes de la escena española, después de una magistral interpretación de la obra de Ibsen ‘Un enemigo del pueblo’. Simplemente quería felicitarle porque me había emocionado, pero tuve la fortuna de compartir con él más de una hora de conversación mientras paseábamos por el Parque María Cristina de Algeciras. A las interrogantes de un joven universitario sobre el momento convulso que vivía España antes de la transición política, Rodero respondía con humildad, con la misma voz profunda y templada con la que decenas de veces lo había visto en ‘Estudio uno’ de TVE  interpretando a Julio César. Ante la duda de porqué había elegido esta obra para la gira veraniega  me dio una respuesta de las que marcan para toda la vida. Me explicó que eran tiempos en el que muchos serían los señalados como ‘enemigos del pueblo’.
La obra de Ibsen relata como el médico de una ciudad, cuya principal actividad económica era el turismo que atraía su balneario, descubre que el agua estaba contaminada, advirtiendo del peligro que suponía para todos. El pueblo entero, desde el alcalde, que era su propio hermano, hasta los medios de comunicación, le rechazó por poner en riesgo el principal valor del municipio.
Como aquel agua del balneario, la salud de los ficus que conforman esa extraordinaria bóveda en la Alameda, es engañosa. Los análisis realizados han demostrado que su vitalidad es escasa cuando no cero, es decir que a pesar de sus pobladas copas estos árboles, relativamente jóvenes a pesar de la leyenda popular que los hace incluso milenarios, están en mal estado. Sobre todo es preocupante que sus enormes dimensiones, de varias toneladas de peso, están débilmente arraigadas por un cepellón ridículo de raíces.

Cuando el 16 de Febrero de 2010 cayó uno de los magníficos ficus las redes sociales echaban humo señalando las obras del metro como causante de aquel incidente. El culpable lo tenían claro, aunque aún estaba a más de un kilómetro y a pesar de no haber llegado aún cinco años después. Basta un otoño húmedo y cálido y un invierno de fuertes vientos para ver como son incapaces de resistir de pie. Y así en los últimos años hemos visto caer desde árboles enteros hasta grandes ramas, afortunadamente sin daños personales. La fortuna nos ha acompañado hasta ahora, no como en otras ciudades cercanas donde en los últimos años las caídas de Ficus han provocado desgracias personales, sin ir más lejos en Murcia o en Águilas.
Los árboles en las ciudades son de una enorme importancia. En un artículo reciente se valoraba en doce mil euros solo los beneficios para la salud que supone pasear diariamente durante una década por una arboleda. Otros servicios ambientales de los árboles urbanos incrementan esa cifra multiplicándola por 10. Sin embrago los árboles son seres vivos y en consecuencia nacen, crecen, se reproducen y también les llega su final. Pero además en la ciudad, y aunque parezca contradictorio, los árboles no dejan de ser parte del mobiliario urbano, en cuyo caso siempre hay que tener presente su reposición.
Hay que ser sin duda muy valiente para ordenar la sustitución de los árboles de la Alameda, pero sin duda es mejor que los riesgos de adoptar la postura de ‘que pase de mi este cáliz’.  Quien lo haga sabe que sufrirá las más afiladas críticas y el mismo rechazo que aquel médico de la ciudad balneario. Pero pongámoslo en positivo: tal vez entonces sea el momento adecuado para recrear como era realmente este Salón, y cambiar su inadecuado uso como intercambiador de autobuses que tanto llama la atención de los que nos visitan.
Rodero me grabó un consejo: si aspiramos a ser verdaderos ciudadanos, y no súbditos, debemos ser al menos por una vez en nuestras vidas el Doctor Stockman.
Salvo Tierra


Un nuevo Rector

Noticias21 – 4 de Octubre de 2015

El acto de inauguración del curso académico hace unos días supuso el pistoletazo de salida hacia la carrera rectoral. Cuatro han sido los candidatos que de momento han postulado su posible concurrencia electoral. El cuadro es interesante porque representan cuatro sensibilidades distintas, bien determinadas por su origen profesional: un médico, un periodista, un ingeniero informático y un jurista, todos con reputada cualificación académica y con experiencia en la gestión universitaria.
El elegido será el séptimo rector de una universidad que supera los cuarenta años y que se enfrenta en su aun tierna edad académica a importantes y difíciles retos. El próximo rector será precisamente el que tenga que vivir el mayor número de jubilaciones en su claustro de profesores. Muchos de aquellos que iniciaron su andadura docente en los albores de nuestra Universidad superan ya su sexta década. De ahí surge uno de los principales problemas, la tasa de renovación. Tras esa cohorte de ‘viejos profesores’, en el mejor sentido de la palabra, existe un segundo escalón, próximo a la cuarentena, surgido más desde la ambición investigadora que desde la docente, y tras ellos el futuro incierto: un reducido grupo de jóvenes con grandes incertidumbres y dudosas expectativas.
Al nuevo rector no le será nada fácil ajustar una plantilla en declive en una Universidad que se caracteriza por su masificación.
Existen distintos rankings a nivel internacional sobre las Universidades. En uno reciente se situaba a la UMA en el puesto 753 de las 25.000 universidades que existen en el mundo. Esa posición se debe fundamentalmente al elevado volumen de la comunidad universitaria, es decir tenemos claramente una Universidad masificada, con una diversidad de titulaciones hipertrofiada. Pero dicho volumen no se acompaña de unos resultados en la investigación, manteniéndonos solo por los avances de la colapsada Facultad de Ciencias y algunos departamentos de las ingenierías, como es el caso de robótica.
Cuando hace 20 años el Distrito único andaluz decidió hacer un mapa de titulaciones se pretendía que con ello cada una de las Universidades públicas tuviese su carácter distintivo. A Málaga se le asignó un perfil que parecía cuando menos de alto interés para nuestro desarrollo socioeconómico: Las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Se trataba que desde las letras hasta las telecomunicaciones todo girara hacia una esfera que ya se revelaba de gran futuro. Además para ello se contaba con instrumento fundamental, el Parque Tecnológico de Andalucía. Hoy aquello ha quedado simbolizado en Andalucía Tech, que podrá llegar a ser más que el nombre de una de las paradas del Metro.
Buscar su perfil y administrar una renovación serán tareas difíciles para el nuevo rector. Será muy interesante analizar las propuestas de los cuatro candidatos a estas y otras cuestiones. Todo ello en un marco en donde el fair play debe predominar, y los cuatro poseen ese valor inherente. Pero sobre todo sería importante evitar la tentación de injerencias de instituciones y colectivos externos en este proceso que debe determinar la propia Universidad, porque en ella se juega su futuro.
Salvo Tierra


El apocalipsis de Málaga y el agua de la vida

Noticias21 – 26 de Septiembre de 2015

En aquel año de 1680 no hubo verano en Málaga. El sol era oscuro y el estío fue tan gélido que arruinó las cosechas. La hambruna se hizo fuerte en las calles, y ni la solidaridad ni la caridad eran suficientes para saciar tantas bocas. Todos miraban al cielo y contemplaban aquel enorme cometa, que primero pensaron que era la estrella de la esperanza guía de los magos de oriente, para luego abominarla como un azote del mismo diablo.

Cuando Luís Alderete y Soto llegó hasta aquí se encontró con un paisaje dantesco, pero nada comparado con lo que le esperaba. Carlos II el Hechizado lo envió con los títulos de regidor perpetuo y alguacil mayor de la inquisición, seguramente para el control de su hermano bastardo Fray Alonso de Santo Tomás. Este dominico debía ser visto por su hermanastro con cierto recelo. Nombrado ya obispo, decidió generar su propio ambiente cortesano en la ciudad y como buena muestra de ello se hizo construir la Hacienda de El Retiro, ese pequeño Versalles que tanto desconocemos.
Poco tiempo debía llevar Alderete en Málaga cuando el apocalipsis se desató. Aquel 8 de Octubre el frío era aún más intenso. El gran cometa fulgurante surcaba con furia un cielo apagado. Su rugido se oía, más aún cuando un silencio sobrecogedor llenó la ciudad. Tan solo los agudos aullidos de los perros despertaron para anunciar el advenimiento de una gran catástrofe. La tierra  tembló con una fuerza inaudita y por un tiempo que pareció infinito. Las casas se hundían sobre sí mismas y sus endebles fachadas caían sobre las gentes que aterrorizadas no sabían para donde huir. Misteriosamente la Catedral fue uno de los pocos inmuebles que soportó aquellas sacudidas.
Desde algún balcón de la Plaza del Obispo, Alderete miraba al cielo y daba gracias porque se había cumplido el pronóstico que poco antes había publicado en su críptica obra sobre El Cometa y la profecía del Apocalipsis. Era un heterodoxo, pero estaba dentro de la Inquisición, y por eso se le respetaba. Desde allí probablemente viera como Fray Alonso, empeñado en ayudar a las gentes a refugiarse en la Catedral, se salvó de un desprendimiento de una cornisa al situarse bajo un arco coronado por tres azucenas. El personaje al que posiblemente él debiera señalar como centro de las desgracias malagueñas, estaba ahora ungido por la gracia divina.
Pero las reflexiones de Alderete se vieron interrumpida por un nuevo acontecimiento. El mar rugió y una enorme ola levantó los numerosos navíos que había en las atarazanas embarrancándolos en la ciudad más allá de donde podía alcanzar su vista. Luego se supo que los peces llegaron hasta los mismos pies de la Virgen de la Victoria. El retroceso de la ola arrastró a las gentes por las calles hasta perderse en la mar. La muerte y la desolación se hicieron fuerte aquí.

Esta es una libre redacción de cuanto aconteció aquel 8 de Octubre de 1680. Puede parecer una narración fantástica, pero tres siglos después la Ciencia ha puesto en evidencia que aquella conjunción de catástrofes no es  más que un excepcional cúmulo de respuestas de la Naturaleza. El sol apagado y el frío corresponden a lo que se conoce como Mínimo de Maunder dentro de la Pequeña Edad de Hielo, la estrella del diablo corresponde al Cometa Newton que como bien describió Alderete se observó muy bien desde Málaga gracias a su trayectoria, y el terremoto y el maremoto son propios de un área de intensa actividad sísmica como la nuestra.
Pero lo más sorprendente fue como ante tantas calamidades se pudo reactivar la vida de la ciudad y su economía. Este empeño tan difícil tan solo podía ser resuelto desde el consenso de dos mentes preclaras capaces de sentar las bases para la reconstrucción. Fray Alonso destacó por su labor social, mientras que la dosis de ingenio de Alderete superó lo inimaginable. Dio a conocer a todo el mundo la invención de  ‘El agua de la vida’, remedio único e insustituible de todas las dolencias.  El secreto de su composición estaba bien guardado en la cabeza del inquisidor, que tan solo revelaba que eran imprescindible un buen agua y sol. Como estrategia de marketing fue perfecta para devolver a Málaga su buen nombre después de tanto desastre diabólico.
En el análisis histórico de catástrofes no se recoge una confluencia de desastres naturales tan grande como aquel apocalipsis malagueño, si exceptuamos las siete plagas Egipto, ni tampoco una recuperación tan rápida como la que aquellos dos hombres lograron. Y es que ingenio siempre nos sobró.

Salvo Tierra

Qué no muera la pilistra

Noticias21 – 15 de Septiembre de 2015

Hoy el día ha estado lleno de coincidencias, y estoy convencido que las coincidencias obedecen siempre a una razón superior.  Los oyentes de la ‘Calle de enmedio’ me piden que les hable de la ‘pilistra’, que es como aquí llamamos a la Aspidistra. Les cuento el significado de su nombre, el escudo que nos protege, de su origen asiático y los escasos cuidados que requiere, y para rematar una anécdota: Aspidistra es un importante símbolo radiofónico, ya que así se llamó la más potente emisora de todos los tiempos, decisiva para el desenlace de la segunda guerra mundial.
La pilistra es la planta del salón y del patio andaluz por excelencia, y sus elegantes y grandes hojas, a veces azuladas y otras oliváceas, adornan allí donde se coloquen. Capaz de vivir cientos de años, se convirtió en un preciado legado entre generaciones, hasta el punto de ser conocida también como ‘planta de la abuela’. Esas abuelas que hicieron popular, seguramente admirando una pilistra, la sentencia de que las plantas eran la decoración de los pobres.
En el poemario  europeo hay muchas referencias a esta planta, desde el ‘Marinero en tierra’ de Alberti, en donde la aspidistra va ligada al hogar, hasta decenas de canciones inglesas. Y es que la burguesía británica la identificó como símbolo propio, y así fue reconocido por George Orwell en su novela ‘Qué no muera la Aspidistra’.  Escrita en 1936, antes venir a España, es un alegato a la importancia que la clase media juega en la articulación de las sociedades modernas, capaces de sobrevivir en las condiciones más adversas, como la aspidistra.
 Esta idea me animó a escribir esta columna, en un momento en que nuestra Europa, al igual que entonces, parece querer deshacerse de ese enorme motor del progreso y constructor de los pilares del bienestar y de los derechos humanos que es la clase media, la de los comerciantes, los tenderos, los psicólogos y las floristas.
La última coincidencia fue que justo antes de ponerme a escribir, mi admirado vecino de estas páginas, Luis Marí Beffa, colgaba su brillante columna ‘Nación de tenderos’, en la que reivindica con una hermosa metáfora la importancia de esos ‘tenderos’ que somos muchos, tantos como para formar una nación.
La razón superior de esas coincidencias es que en la Nación de los tenderos no queremos que muera la pilistra ¿verdad Luís?.
Salvo Tierra

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